LAS CARTAS DE PABLO.

Mensaje y Teología.

INTRODUCCION

1. Tradicionalismo Judío.

2. Maestros y Discípulos.

3. Fuentes de la Vida de Pablo.

I. VIDA Y ACCION.

1. Origen y ambiente: Pablo antes de su conversión.

2. El perseguidor de la comunidad. Conversión y vocación.

3. Primeras actividades misionales.

4. La Asamblea apostólica celebrada en Jerusalén.

5. El Primer Viaje a Chipre y Asia Menor. El conflicto de Antioquía.

6. Horizonte mundial de la misión paulina.

7. Las primeras comunidades de Grecia. Filipos, Tesalónica, Atenas.

8. Corinto.

9. Efeso.

10. La carta a los Romanos como testamento de Pablo.

11. Ultimo viaje a Jerusalén. Cautividad y muerte.

II. MENSAJE Y TEOLOGIA.

12. Pablo y el mensaje de Cristo proclamado por la primitiva comunidad cristiana.

13. El hombre y el mundo en estado de perdición.

    1. La Ley.
    2. El hombre y el mundo.

14. El acontecimiento de la salvación.

    1. La justicia de Dios.
    2. La gracia.
    3. La fe.
    4. Acontecimiento salvífico e historia de la salvación.
    5. La vida en la fe.
    6. En Cristo.

15. El Presente de la salvación.

    1. La palabra.
    2. Servicio y sufrimiento del apóstol.
    3. La Iglesia.

16. El futuro y el presente (escatología y ética).

    1. El tiempo de la fe.
    2. Vivir de la gracia.
    3. Condición de cristiano en el mundo: presencia y distancia.
    4. ĦEstad sometidos a la autoridad!
    5. El amor.
    6. La esperanza.

CONCLUSION: Pablo y Jesús.

III. LAS CARTAS DE PABLO.

17. El Conjunto de las Cartas.

18. El Género Literario Epistolar.

19. La forma de las Cartas Paulinas.

20. Lengua y estilo de las Cartas.

21. La Crítica textual en las Cartas.

22. Las Cartas Auténticas.

    1. I Tesalonicenses
    2. Gálatas.
    3. I Corintios.
    4. Filipenses.
    5. Filemón.
    6. II Corintios.
    7. Romanos.

23. Las Cartas Inauténticas.

    1. 8. I Timoteo.
    2. 9. Tito.
    3. 10. II Timoteo.
    4. 11. Efesios
    5. 12. Colosenses.
    6. 13. II Tesalonicenses.

CONCLUSION.

 

INTRODUCCION

1. Tradicionalismo Judío.

El judaísmo al principio de nuestra era no formaba un movimiento compacto y homogéneo. Había muchos y distintos grupos y tendencias. Había también puntos de contacto.

Una característica común era el convencimiento de que Israel era el pueblo elegido; de que Dios había hecho una alianza con él. Como esta alianza se había establecido en el pasado entre Dios y los antepasados, los términos de dicha alianza existían como tradición. Con un monoteísmo depurado, los judíos estaban convencidos de que tenía pactada una alianza con el único Dios verdadero. Por lo tanto, no había relaciones radicalmente nuevas que reemplazaran a las antiguas.

Lo que querían saber era cómo debían ser entendidas aquí y ahora la revelación divina que habían heredado. Ni apocalípticos ni profetas rompían con dicho convencimiento.

La indeclinable herencia religiosa de los Primeros Padres que servía de inspiración y norma obligatoria, tanto en la vida comunitaria como en la individual, se designaba con un término que lo abarcaba todo: TORAH, término más amplio que Ley. Puede definirse como toda la revelación y toda la enseñanza que el Dios de Israel ha impartido a su pueblo. Todo en Israel es Torahcéntrico.

Para el Fariseísmo y el Rabinismo, elementos dominantes de la sociedad judaica, toda la herencia cultural estaba englobada en la Torah y esta funcionaba en tres formas o dimensiones distintas:

a) Como Tradición Oral: palabras o textos escritos ya o solo en la memoria;

b) Como Tradición Práctica: modos heredados de vida con carácter de obligatorios. Una conducta normativa que imponían los que detentaban el poder mediante sus comportamientos y la instrucción verbal y que se aprendía a través de de la imitación y la escucha;

c) Como Tradición Institucional: Instituciones y realidades establecidas que se mantenían de generación en generación, como el Templo, la sinagoga, el sacerdocio.

El Tradicionalismo judío creció por el concepto mismo de Alianza. No solo Abraham sino su descendencia son beneficiarios de ella y hay que enseñar a los hijos y nietos todo lo que la Alianza comporta. Durante el exilio y siglos posteriores, la singularidad religiosa se ve amenazada. Esto provocó una valoración más profunda de la herencia nacional y siglos más tarde se acrecentó por la invasión de la cultura helénica. Así se inflamó el sentido de lealtad a todo lo judío. Todas las cosas nativas y heredadas se hicieron sagradas e imprescindibles. El celo se convirtió en un ideal.

2. Maestros y Discípulos.

A lo largo de este combate cultural, el tradicionalismo judío con su oposición inflexible a toda adaptación o asimilación, comenzó a adquirir su carácter de intransigencia. Fue dentro de este contexto donde tomó forma el antiguo sistema judío de enseñanza.

Los judíos empezaron a establecer sus propias escuelas en un esfuerzo por inmunizar a la juventud frente a las seducciones del Helenismo. Estas se parecerán a aquellas del mundo griego pero su finalidad era diferente. Se pretendía ante todo transmitir a los jóvenes la auténtica herencia de los antiguos padres y formarlos como verdaderos israelitas, fieles a las tradiciones y al estilo de vida de sus antepasados. Una sola materia lo incluía todo: la Torah.

Además del carácter torahcéntrico, estas escuelas tenían un marcado carácter patriarcal. Los Padres o los Mayores, desempeñan un papel primordial en calidad de autoridades y maestros.

Entre esos personajes de honor hay algunos especialmente significativos: son los expertos de uno u otro tipo en determinadas facetas de la tradición heredada.

Los discípulos aprenden gran parte de la tradición escuchando a su maestro. Los más aventajados plantean dudas, hacen sus propias aportaciones. Pero también aprenden observando todo lo que hace su maestro.

3. Fuentes de la Vida de Pablo.

Las numerosas cartas de Pablo nos permiten conocer a fondo su pensamiento y su acción misionera, pero también indirectamente al personaje.

Los Hechos, además, habiéndolo elegido como el protagonista ejemplar de la carrera de la Palabra de Dios nos trata un retrato ciertamente parcial, no exento de tonalidades de una pintura barroca pero rico de líneas que aun el historiador más exigente no puede descuidar.

Aún así, no se puede obtener una biografía completa. De hecho las fuentes son insuficientes; pero no es un problema tan grave, ya que lo que más nos importa es la presencia significativa de Pablo en el cuadro del Cristianismo de los orígenes y el epistolario es de un valor inmenso. El testimonio de los Hechos quedará como información complementaria y subordinada siempre a las Cartas.

I. VIDA Y ACCION.

Para conocer a Pablo disponemos de dos fuentes. Las Cartas que él mismo escribió y los Hechos de los Apóstoles. En nuestro canon bíblico tenemos trece cartas bajo la autoridad de Pablo. Siete de esas trece son consideradas auténticamente paulinas:

  1. 1 Tesalonicenses.
  2. Gálatas.
  3. 1 Corintios.
  4. Filipenses.
  5. Filemón.
  6. 2 Corintios.
  7. Romanos.

Los Hechos de las Apóstoles constituyen una fuente secundaria. En primer lugar, su conposición data de unos cuarenta años después de la composición de las Cartas y, por tanto, de la actividad misionera del Apóstol. Por otro lado, el autor de los Hechos reelabora tradiciones que recibe sin importarle ceñirse a las exigencias de la crítica. Presenta relatos muy bien elaborados, a través de un lenguaje bien elaborado, trabajado y estereotipado. Así, pues, habrá que ser muy críticos al tomar esta obra como fuente de la vida de Pablo.

No podemos cometer el error de construir una biografía de Pablo utilizando de manera arbitraria las Cartas y los Hechos indistintamente porque falsearíamos todo el mensaje.

Pablo ha hecho de sus Cartas un medio supletorio en la comunicación con las comunidades. Las Cartas llevan su impronta personal, están condicionadas por una situación determinada y no son una mera correspondencia privada. Pablo no inventa las cartas como género literario, pero sí da a su obra una peculiar característica que la hace única. Un rasgo determinante es que en ellas el contenido y la persona del autoforman una unidad indisoluble.

  1. Origen y Ambiente. Pablo antes de su Conversión.
  2. Pablo nació en Tarso de Cilicia a principios de nuestra era (cfr. Hech. 21,39). Tarso era un importante centro cultural y filosófico de la época. El mismo Pablo era de origen judío, aunque vive en la diáspora (2Cor.11,22; Rm.11,1). Se considera orgulloso de ser hebreo (Flp.3,5). Dice también que se educó dentro de la más estricta observancia de la Ley dentro del fariseísmo (Flp.3,6), razón por la cual persiguió a los cristianos.

  3. Perseguidor de la Comunidad. Conversión y Vocación.

Pablo persigue a los cristianos porque cuestionan las venerables tradiciones, el culto del Templo y el derecho exclusivo a la salvación del pueblo escogido (Gal.1,3; Flp.3,6). Respecto a su conversión a Cristo y su vocación a ser apóstol, Pablo dice poco... Cuando lo hace, su conversión queda claramente implicada en el Evangelio (Flp.3,8.14). Todo lo que antes consideraba una riqueza ahora es una basura por Cristo. Cuando habla del momento de su conversión, Pablo lo hace para justificar su misión de Apóstol ante los gentiles, como aparece en la Carta a los Gálatas, donde algunos acusadores lo tachaban de no tener autoridad para la evangelización porque no era de los protoapóstoles de Jerusalén. Lo único importante para Pablo era la misión que había recibido y no su propia persona.

3. Primeras Actividades Misionales.

La actividad misionera de Pablo inicia después de su experiencia en el camino a Damasco (ca. 32): son tres años que van desde este momento hasta una visita pastoral que hizo a Jerusalén para conocer personalmente a Cefas (Gal.1,18). Hay otra etapa de misión que va desde esta visita a Jerusalén hasta la Conferecia de Jerusalén, catorce años después (Gal.2,1). Estos periodos abarcan 15 ó 16 años. Aquí la fuente principal es la Carta a los Gálatas.

La primera etapa (3 años) está llena de acontecimientos. Pablo no va primero a los protoapósotles jerosolimitanos, sino que va a Arabia de donde tiene que huir porque los nabateos lo quieren matar. Pablo entonces va a Jerusalén para conocer a Cefas (Gal.1,18). Después va a Ciria y Cilicia y parece que también a la zona de Tarso, donde se vio coronado por el éxito. No sabemos cuanto tiempo estuvo Pablo en Siria y Cilicia, pero lo que sí sabemos es que Bernabé lo llevó de Tarso a Antioquía. Esta última ciudad se convierte en el centro de operaciones de la misión de Pablo.

4. La Asamblea Apostólica celebrada en Jerusalén (ca.48 d. C.).

Esta asamblea demuestra que la unidad amenazada de la Iglesia, de una manera sorprendente, no llegó a romperse y que no se fue cada uno por su lado. Es el acontecimiento más importante de la historia de la Iglesia Primitiva. Gal 2,1-10 y Hech.25 hablan sobre la importancia de este acontecimiento, aunque la carta a los Gálatas merece mayor credibilidad.

La cuestión a tratar era si los paganos que se convertían a Cristo debían someterse a la ley judía primero, donde jugaba un papel importante la circuncisión. Algunos judaizantes dicen que sí y Pablo dice que no. Aunque los Hechos hablen de un Decreto Apostólico a propósito del problema, Pablo dice que los notables no le impusieron nada al respecto (Gal.2,10). Una cosa queda clara: la unidad de la Iglesia no se rompió.

5. Primer Viaje a Chipre y Asia Menor. El Conflicto de Antioquía.

Los Hechos hablan de un viaje de Pablo y Bernabé, antes del Concilio de Jerusalén, por Chipre y la parte meridional de Asia Menor (Hech.13-14). Aunque las Cartas no dicen nada al respecto, no hay razón para dudar de Lucas. El Concilio de Jerusalén legitimaría la acción de los misioneros entre los paganos. El itinerario: Antioquía de Siria, Seleucia, Chipre (Salamina, Pafos), Perge en Asia Menor, Iconio, Listra y Derbe. De aquí regresan a Antioquía de Siria por donde vinieron. Lo históricamente seguro del relato completo de Hechos es muy escaso. En este viaje se sitúa el incidente con Juan Marcos (Hech.15,36).

Respecto al conflicto de Antioquía entre Pablo y Cefas referente a la comunidad con los paganos, no sabemos cuál fue el desenlace final. Sin embargo, Pablo muestra que no está dispuesto a ceder ante las presiones de los judeocristianos (Gal.2,11-21). A partir de este momento Pablo rompe con Bernabé y deja Antioquía.

6. Horizonte Mundial de la Misión Paulina.

Según Hechos Pablo realiza un segundo viaje por Asia Menor: Tróade, Macedonia y Grecia. Forma comunidades en Galacia, Filipos, Tesalónica y Corinto... Así lo afirman también las Cartas. En este viaje Pablo comprendería la dimensión mundial de su misión. Pasaron por Listra donde Pablo tomó como compañero a Timoteo. En Filipos es perseguido e incluso tiene que apelar a su ciudadanía romana (Hec.16,19-40). De Filipos va a tesalónica, donce funda una comunidad. Sigue a Iliria, y pasando por Berea y Atenas, va a Corinto. Quizá Pablo tiene ya la idea de ir a Roma. Pero de Corinto vuelve a Antioquía.

Lo que motiva a Pablo para ir a Roma e incluso a España es su fe en Jesucristo exaltado y puesto como Señor de todo el Universo. Pablo siente la necesidad de evangelizar a otros pueblos pero también de catequizar a los que ya tiene.

7. Las Primeras Comunidades de Grecia. Filipos, Tesalónica y Atenas.

  1. Filipos. Esta comunidad es muy importante en la historia de Pablo y de la Iglesia Primitiva. Pablo inicia la evangelización por los temerosos de Dios. Los judíos provocan un conflicto y Pablo y Silas son azotados y encarcelados. Aquí se convierten Lidia y también el carcelero.
  2. Tesalónica. Los temerosos de Dios son de nuevo los primeros convertidos. Otra vez provocan dificultades los judíos y los misioneros son acusados por algunos instigadores políticos. Tienen que pagar una fianza y huyen a Berea cuando ya han formado una buena comunidad (1Tes.1,7). Pablo escribirá a los Tesalonicenses defendiendo su vocación y su misión frente a los adversarios (Hech.17,1ss).
  3. Atenas. Pablo va camino a Corinto y se detiene en Atenas donde fracasa en su discurso pronunciado en el Areópago al quererles predicar al Dios desconocido (Hech.17,22).

8. Corinto.

Históricamente aquí podemos movernos en un terreno muy firme. Corinto era una ciudad moderna y floreciente, centro de comercio y comunicaciones por su situación geográfica. Pablo hace tiendas junto con Aquila y se hospeda en su casa. Después, con la ayuda económica de Silas y Timoteo, Pablo puede dedicarse de lleno a la evangelización. Permanece un año y medio aquí. Los temeroso de Dios son su apoyo por los problemas con los judíos, quienes lo acusan ante Galión de enemigo del Estado. Se provoca un tumulto donde Pablo y su comunidad salen bien librados. Después de esto, con Aquila y Prisca va a Efeso, para después continuar sólo a Palestina y Antioquía y volver de nuevo a Efeso. Por las Cartas que Pablo dirige a Efeso, conocemos la comunidad de Corinto que él ha fundado. Las cartas de Pablo a los Corintios cumplen su objetivo.

9. Efeso (Hech.19,1ss).

La historia que vivió Pablo en Corinto coincide con un periodo de su actividad de varios años en Efeso. Los Hechos, que aquí merecen nuestra confianza, señalan tres años en Efeso. Aparece la dificultad con los seguidores de Artemisa. Efeso aparece en Pablo, según Hechos, como el clímax de la actividad misionera del Apóstol. Sin embargo, la imagen que presenta Lucas es muy diferente a la que aparece en las Cartas. Las cartas de Gálatas, Filemón y Filipenses son de esta époa (Cfr. Hech.19,10 infra).

Pablo se entrega a su misión en Efeso. La comunidad crece y la ayuda que recibe es muy eficaz. Desde la prisión de Efeso (?) Pablo dirige una carta a Filipo donde confirma el auge y el dinamismo de la comunidad de Efeso. Pablo habla de unos contrincantes y por lo que dice son predicadores cristianos que lo atacan; pero él responde que lo importante es anunciar a Cristo y crucificado (Flp.1,18).

La predicación inicia por la sinagoga y otra vez surgen las dificultades con los judíos. Pablo menciona una serie de sufrimientos por los que ha tenido que pasar (2Cor.11,24) e incluso ha sido arrestado (Flp.1,3) como atestigua la Carta a Filemón, escrita a propósito de Onésimo.

Desde Efeso escribe Pablo las cartas consideradas como los grandes documentos de su teología. Pablo no lucha sólo, sino que tiene muchos colaboradores en su trabajo: Aquila, Prisca, Apolo, Epafras, Epafrodito y otros.

En la época pospaulina aparece una escuela paulina que da origen a cartas que ahora conocemos como no auténticas: Colosenses, Efesios, 1 y 2 de Timoteo y Tito. No sabemos donde fueron escritas.

10. La Carta a los Romanos como Testamento de Pablo.

Esta carta tiene la característica de que contiene pocas referencias biográficas y la razón es que la carta va a una comunidad que no fue fundada por él y que ni siquiera conocía personalmente. Sin embargo, es el testimonio más antiguo de la existencia de la comunidad cristiana de Roma. Esta comunidad estaba compuesta de cristianos de origen pagano. Pablo de seguro recibió información sobre ella por Aquila y Prisca, expulsados de Roma.

Pablo escribe a Roma para anunciarles que pronto va a ir a visitarlos, de paso en su viaje a España (Rm.15,14-36). La razón que ahora lo demora es que debe ir a Jerusalén a llevar una colecta reunida por las comunidades de Asia Menor, Macedonia y Grecia (ca.55-56). Rm 15 deja ver que el viaje a Jerusalén le inquieta porque teme ser perseguido por los judíos y le preocupa si le aceptarán o no la colecta, dado los problemas que hay de fondo. Pablo, sin embargo, quiere llevarla presonalmente para demostrar la unidad de la Iglesia, constituida por judíos y paganos.

La temática de la carta es la siguiente:

  1. Justificación por la fe (1-4).
  2. Liberación por medio de Cristo del pecado, la muerte y la ley (5-8).
  3. El destino y la salvación de Israel (9-11).
  4. La ulterior misión del Apóstl hasta los confines de la tierra (15).

Muchos de estos temas aparecen también en otras cartas paulinas, pero en ninguna son desarrollados com aquí. Esta carta fue para Pablo su última voluntad, su testamento.

11. Ultimo Viaje a Jerusalén. Cautividad y Muerte.

Para este punto la única referencia que tenemos son los Hechos. Sin embargo, las Cartas algo nos ayudan a ser críticos con Lc. Pablo viaja a Jerusalén, pero Lucas no dice que lleve alguna colecta. Habla de la resurrección de un muchacho en Troas; elabora la estancia de Pablo en Mileto. Hace venir a los presbíteros de Efeso y se despide de ellos como quien ya va a morir. Los Hechos muestran un itinerario ya elaborado. La travesía pasa por Cos y Rodas, avanzan a lo largo de Petara, a lo largo de la costa de Asia Menor. Pasan Chipre, llegan a Siria y a Tiro. De Ptolemaida van hacia Cesarea y de aquí por tierra llegan a Jerusalén.

En Jerusalén Pablo es invitado a una ceremonia judía como para demostrar la unidad de la Iglesia.. Pero algunos judíos de la diáspora lo acusan de que ha metido en el Templo a un pagano, lo cual merece la pena de muerte. Pablo es arrestado por los romanos para protegerlo de la chusma y aquí empieza el proceso que lo llevará a la muerte (Hech.21,27-36).

A partir de aquí sólo podemos confiar en algunos datos fragmentarios de Hechos, desechando gran parte de las peripecias en el mar, tema propio de la literatura de la época. Son datos seguros su cautividad en Jerusalén y Cesarea, su traslado a Roma y su muerte. Lo demás es material muy bien elaborado por Lucas. Es seguro que su juicio en Jerusalén se aplaza por dos años; apela a Roma y es conducido allá donde pasó dos años en una casa custodiado por un guardia. Aquí terminan los Hechos según el plan del autor y aquí terminan los acontecimientos que tenemos sobre Pablo.

Es posible que muera bajo el reinado de Nerón al principio de la década de los 60´s, según el testimonio de la Primera Carta de Clemente Romano que data de los 90´s del siglo I. No sabemos nada de sus últimos días. Sin embargo, tenemos lo más importante: sus Cartas.

BIBLIOGRAFIA.

GUNTHER B., Pablo de Tarso, Ed. Sígueme, Salamanca 1987, 13-55.

II. MENSAJE Y TEOLOGIA.

12. Pablo y el Mensaje de Cristo proclamado por la Primitiva Comunidad.

Es evidente que ente la predicación de Jesús y el mensaje de Cristo proclamado por Pablo hay una diferencia fundamental. Pero hay otro elemento. Entre la predicación de Jesús y la predicación que Pablo hace de Cristo está la manera como la Primitiva Comunidad Cristiana recibe y predica a Jesucristo Resucitado. Jesús predicó con sus palabras y obras el comienzo ya iniciado del reinado de Dios, mientras que la Comunidad predica la muerte de Jesús, su resurrección y su exaltación como inauguración de la salvación, la llegada del Reino de Dios.

La predicación y la teología de Pablo son una interpretación y un desarrollo del kerigma de la primitiva comunidad cristiana. Lo típicamente paulino es que interpreta y desarrolla el mensaje de Cristo como mensaje de la justificación sólo por la fe. Toda la predicación de Pablo gira en torno a esta afirmación teológica.

Pablo no expone su teología al estilo de una summa theology, sino que cada afirmación sobre Dios, Cristo, Espíritu, Ley, Juicio o Salvación siempre lleva una afirmación sobre el hombre en medio de su mundo, ya se trate del hombre viejo, perdido o del nuevo, liberado por Dios. En Pablo, razón y fe no están nunca en contraposición radical sino que se complementan.

13. El Hombre y el Mundo en estado de perdición.

  1. La existencia del hombre bajo la Ley aparece a la luz del Evangelio como estado de perdición ante Dios. En Cristo es retirado el velo de la Ley (2Cor.3,14). La Ley es incapaz de dar la salvación por sí sola. La desgracia del hombre consiste en que no deaja abrirse paso a la sabiduría de Dios porque la oprime en injusticia (Rm.1,18).
  2. La Ley, de alguna manera, ha sido dada a todos, judíos y gentiles, y por eso todos están bajo el pecado. La Ley no hace justo al hombre y tampoco puede salvarlo; únicamente le da a conocer su pecado de egoísmo. Por Adán todos pecaron y cayeron bajo la Ley, pero por Cristo todos hemos sido salvados.

    La tesis tradicional es que la Ley muestra el camino hacia Dios; Pablo dice que no: la Ley ha puesto al descubierto y ha despertado la codicia del hombre creyendo que con sus propias fuerzas va alcanzar la salvación. Dios ha dejado crecer el pecado utilizando la Ley como pedagogo a fin de manifestar todo su poder (Rm.7,13).

  3. El Hombre y el Mundo. Están indisolublemente unidos y ambos, creación y criatura, están sometidos mutuamente bajo el poder del pecado, perdidos ante Dios y necesitados de salvación. El pecado del hombre ha afectado a todo el universo. Todas las criaturas están sometidas a la vanidad, a la esclavitud de la corrupción y esperan la redención (Rm.8,19-21).

La relación entre el hombre y el mundo se deja ver en la concepción antropológica que maneja Pablo:

14. El Acontecimiento de Salvación.

Para Pablo, el mensaje de la justificación sólo por la fe es el artículo por el que la Iglesia permananece en pie o cae. Pero este tema no sólo se ha olvidado, sino que cuando se lo recuerda se lo hace falseándolo.

    1. La Justicia de Dios.
    2. Cuando Pablo maneja el término justicia, y sus derivados, lo hace en un sentido diferente al jurídico. Entendida como cualidad, la justicia no puede transferirse pues las cualidades caracterizan a cada uno en particular y sólo pueden agruparse cuando son semejantes; por ejemplo, los justos con los injustos. Pablo piensa precisamente en esto: la unión de los totalmente diversos, la unión de Dios y el hombre, de Dios y sus enemigos (Rm.5,10), la unión de Dios con los sin Dios (Rm.4,5).

      Así, la justicia puede predicarse del hombre y de Dios siendo esta sólo de Dios. La diferencia es que en Dios esto es activo: declara justo algo y justifica (Rm.4,5); en el hombre esto es pasivo: ser declarado justo y ser justificado. Dios es el que determina qué es la justicia y qué lo justo. Esto pertenece al contexto del Dios del AT.

    3. La Gracia.
    4. Dios ha justificado al hombre sólo por la gracia. Cristo ha ofrecido su justicia a todos y ha tomado sobre sí a los creyentes para librarlos de la desgracia en que habían caído sin él. La reconciliación es una acción sólo de Dios en la entrega de Jesucristo.

    5. La fe.
    6. Pablo nunca da un definición de fe. Pero dice que la fe significa fe en..., creer en... (Gal.2,16; 1Tes.4,14). La fe es la aceptación de la acción salvadora Dios que el Evangelio proclama, aceptación llevada a cabo en una confianza obediente y un obediencia confiada. Pablo está en la línea del AT: fe es confiarse en lo que es válido, firme, fidedigno, es decir, a la alianza, a la ley, a las promesas de Dios. Fe es aceptar a Cristo.

    7. Acontecimiento Salvífico e Historia Salvífica..
    8. El acontecimiento salvífico se da dentro de la historia de un pueblo concreto, escogido por la solo gracia de Dios. Pero la historia de la salvación es la historia salvífica de todos los pueblos, porque la única continuidad salvífica de la historia que hay es Dios mismo, su promesa y la fe que confía en su palabra. Aquí y allá los creyentes son integrados dentro del contexto histórico de Israel.

    9. La Vida en la Fe.
    10. Vivir en la fe significa vivir en la paz con Dios que nos ha reconciliado consigo; significa estar muertos al pecado por haber sido justificados y bautizados en la muerte de Cristo; significa libertad frente a la ley; significa libertad frente a la muerte porque ha sido dividido su poder esclavizante.

    11. ... en Cristo.

Esta expresión designa una manera de hablar, de pensar, de obrar, de sufrir y de comportarse unos con otros, que corresponde al hecho de ser cristiano. Se expresa la cualidad de miembro de la Iglesia. Comprende lo que ha ocurrido a los creyentes en Cristo y lo que fundamenta la salvación.

15. El Presente de la Salvación.

    1. La Palabra.
    2. El mensaje y la confesión no tiene como contenido los acontecimientos de un pasado que se habrían hundido con el tiempo en un ayer irrevocable. El mensaje de salvación en el hoy y el ahora se hace acontecimiento. La palabra proclamada es Palabra de Cristo y la Palabra de Cristo es la Palabra de la Cruz.. El amor de Dios no fracasó con la muerte de Cristo, sino que se ha revelado potentemente en ella.. Por eso esta sabiduría es escándalo para judíos y locura para los griegos. Pero a través de ese mensaje loco, Dios ha transformado en locura la sabiduría del mundo.

      En 1Cor.2,6-16 Pablo habla de una sabiduría para los perfectos que no les puede dar a conocer a los corintios porque no están preparados. Sin embargo, no se trata de una sabiduría diferente a la de la cruz que incluye también las gracias que todos los creyentes han recibido. Esta es la sabiduría para los perfectos. No hay nada superior a las palabras de la cruz.

    3. Servicio y sufrimiento del Apóstol.

El tema de la función apostólica ocupa un lugar muy amplio dentro de la historia y de las cartas paulinas (Gal.; Flp.; 1-2Cor.). La segunda carta a los Corintios ocupa solamente este tema. Pablo está convencido de la misión evangelizadora que se le ha encomendado y así lo deja ver de una manera particular en la presentación que hace de sí mismo al inicio de sus cartas . Sin embargo, el evangelio que predica no se funda sobre él; aún estando preso el evangelio sigue su marcha. El sólo es un colaborador más. (1Cor.3,9) pero no por eso su celo apostólico es menos sino que se ha entregado con todo su ser a la predicación del Evangelio.

En Corinto hay unos que se hacen llamar superapósotoles, que se sienten repletos de fuerzas sobrenaturales por el Espíritu de Cristo y rechazan a Pablo.

III. LAS CARTAS DE PABLO.

IV. BIBLOGRAFIA.

- BORNKAMM G., Pablo de Tarso, Sígueme, Salamanca 1982.

- AA.VV., Comentario Bíblico San Jerónimo III-IV, Cristiandad, Madrid 1972.

- CHARPENTIER E., Para leer el NUEVO TESTAMENTO, Verbo Divino, España 1992.

- LOSHE E., Introducción al Nuevo Testamento, Cristiandad, Madrid 1975.

- AA.VV., Pablo, en AA.VV., Diccionario de la Biblia, Herder, Barcelona 1987.

- EICHHOLZ G., El Evangelio de Pablo, Sígueme, Salamanca 1988.

- MEEKS W., Los primeros cristianos urbanos. El mundo social del apóstol Pablo. Sígueme, Salamanca 1988.

- DRANE J., Pablo. Su vida y su obra. Verbo Divino, Estella 1989.

- COTHENET E., San Pablo en su tiempo (CB 26), Verbo Divino, Estella 1988.

- LEGASSE S., La carta a los Filipenses. La carta Filemón (CB 33), Verbo Divino, Estella 1988.

- TRIMAILLE M., La primera Carta a los Tesalonicenses (CB 39), Verbo Divino, Estella 1988.

- QUESNEL M., Las Cartas a los Corintios (CB 22), Verbo Divino, Estella 1985.

- CARREZ M., La primera carta a los corintios (66), Verbo Divino, Estella 1989.

- CARREZ M., La segunda Carta a los Corintios (CB 51), Verbo Divino, Estella 1989.

- PERROT CH., La Carta a los Romanos (CB 65), Verbo Divino, Estella 1989.