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EL SISTEMA OPERATIVO LINUX






El imparable avance del software libre.







Breve glosario de términos:

Hardware: Los equipos informáticos, lo físico.
Software: Los programas informáticos.
Programa: Conjunto de instrucciones que un ordenador ejecuta para transformar unos datos que se le suministran, en unos determinados resultados.
Sistema operativo: Programa esencial de un ordenador, hace funcionar el hardware y comunica todos los dispositivos físicos entre sí, y con los programas del usuario.
Licencia Pública General GNU: Todo programa bajo esta licencia puede copiarse libremente, ser cambiado y distribuido, pero no se puede imponer ninguna restricción en distribuciones posteriores así como ha de dejarse disponible para todo el público el código fuente del programa.







El fin del siglo XX ha venido marcado por el nacimiento y el desarrollo de la sociedad de la información, apoyada en el surgimiento de la informática, tanto en su vertiente física (hardware) como en la lógica (software).

Ni que decir tiene que el avance en hardware, tímido en un principio (primeros ordenadores basados en relés, válvulas de vacío, nacimiento del transistor, creación del primer circuito integrado), nos ha avasallado estos últimos años, en los que la velocidad de cálculo prácticamente se ha duplicado por cada año que pasaba.

El desarrollo ha sido también palpable en la vertiente software, aunque la mayor parte de las veces a remolque del lado físico.

Si bien dentro de la categoría software, podemos englobar todos los tipos de programas informáticos que pueden venírsenos a la cabeza (procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos, programas de gráficos, juegos, comunicaciones, etc.), en este artículo vamos a centrarnos principalmente en el programa que se ha dado en llamar Sistema Operativo.

En un principio, las primera máquinas no tenían sistema operativo; se programaban cambiando una serie de contactos dentro de ellas y obligaban a realizar dicha operación siempre que se quisiera cambiar el tipo de problema a resolver. Más adelante, con el advenimiento del transistor y la reducción de tamaño, a la par que el aumento de potencia de cálculo, empiezan a surgir los ordenadores modernos, compuestos por unidad central de proceso, memoria de trabajo y dispositivos de entrada y salida y la necesidad de simplificar su programación. En esta época surgen los primeros sistemas operativos, que no son en origen sino los programas encargados de relacionar los dispositivos físicos de la máquina entre sí, y proporcionar un entorno de trabajo cómodo al usuario.

Los sistemas operativos han ido evolucionando a la par que las máquinas aumentaban sus prestaciones.

A finales de los 70 y principios de los 80 empezó a extenderse el ordenador personal, en contraposición al gran ordenador corporativo, obligando a los programadores a la creación de sistemas operativos acordes a las prestaciones de dichas máquinas. Durante esos años, se da una dualidad entre sistemas operativos, unos gobiernan grandes máquinas corporativas (estatales, universitarias o empresariales) y otros manejan los pequeños ordenadores de sobremesa que los usuarios más modestos empiezan a utilizar. Los sistemas operativos grandes (VAX, UNIX, XENIX, etc...) son potentes, tienen grandes capacidades de trabajo en modo multiusuarios y multitarea y están muy orientados al trabajo en red. Los pequeños son monousuario, monotarea, no soportan el trabajo en red y carecen de muchos servicios que sus hermanos mayores poseen, ya que las máquinas en las que están instalados, no podrían con la carga de trabajo que dichos servicios les hubieran supuesto.

Sin embargo, a finales de los 80, dado el gran desarrollo que estaba adquiriendo el ordenador personal, ya existían máquinas de esta categoría que podrían hacer funcionar versiones simplificadas de algunos sistemas operativos, sobre todo basados en la familia UNIX, como podría ser MINIX, creado para ser ejecutado sobre un PC 386, y COHERENT, del cual había incluso una versión que podía funcionar sobre un pequeño disquete.

Por otra parte, la gran profusión de tipos de ordenador personal y en consecuencia de sistemas operativos que los gobernaban, se habían ido estrechando para concretarse básicamente en la pareja IBM/Microsoft (sistema operativo MS-DOS sobre ordenador PC-IBM o compatible) y Apple Macintosh (sistema operativo MacOS sobre ordenador Macintosh), el primero con una orientación de ordenador para trabajos de tipo administrativo, y el segundo hacia un ordenador para trabajos gráficos y de autoedición. A principios de los noventa, el panorama era el siguiente, un sistema operativo de IBM, el OS/2, prometedor, pero abocado al fracaso por diversas circunstancias, sobre todo por la falta de apoyo de su fabricante, la familia Windows de Microsoft que cada vez adquiría más fuerza en el mercado, y el MacOS que iba quedando relegado a máquinas para trabajos eminentemente gráficos o de autoedición.

No hay que olvidar tampoco que en esa época se estaba extendiendo Internet, que aunque había nacido tiempo antes como una red de telecomunicaciones militar y académica, estaba saliendo de dichos ámbitos, hacia el mundo comercial.

En esa época, un estudiante finlandés, de Helsinki, llamado Linus Torvalds, tuvo la idea, tras recibir unos cursos de UNIX y C, de instalar un sistema UNIX en su PC. Aunque ya existía una versión, llamada MINIX, capaz de rodar en un PC, este tenía un precio considerable para el bolsillo de un estudiante. Dadas estas circunstancias, Linus se decidió a realizar un sistema operativo tipo UNIX desde cero, es decir, escribiendo todo el código necesario para construir el núcleo (kernel) del sistema operativo, sin copiar una sola línea de otro sistema operativo UNIX.

Ya en 1.991 salieron a la luz las primeras versiones del kernel (núcleo) del sistema, al que denominó LINUX.

Pero el verdadero despegue de este sistema operativo, se ha producido debido a Internet. Linus comunicó su idea a otros informáticos a través de la red y puso las sucesivas versiones de su kernel bajo la Licencia Pública General (GNU) que permite que cualquiera pueda copiar las fuentes del programa, así como modificarlas, pero con la condición de que todo aquél que lo haga, tiene que comunicar sus modificaciones a los demás y dejar todas las mejoras que haga en el producto a disposición de todo el mundo, bajo la misma licencia GNU.

Esta idea, que no era nueva, caló en un gran equipo de gente. De hecho, desde principios de los 80, la Fundación de Software Libre (FSF) comandada por Richard Stallman, había venido desarrollando aplicaciones libres bajo la licencia GNU. Todas esas aplicaciones junto con las que programadores de todo el mundo empezaron a desarrollar, dotaron a LINUX de todas las funcionalidades esperables de un sistema UNIX estándar.

Durante los primeros años, aquel que quería instalar este sistema operativo en su máquina, había de obtener las fuentes del mismo desde Internet, compilarlo todo e instalarlo, haciéndolo de forma artesanal, lo que obligaba a poseer grandes dotes de gurú para obtener un resultado medianamente positivo.

Sin embargo, distintos grupos de programadores y empresas empezaron a organizar colecciones de aplicaciones, junto con el sistema operativo y un método de instalación, creando lo que se denomina DISTRIBUCIÓN. Las primeras distribuciones circulaban en forma de colecciones de disquetes, que aunque engorrosas de instalar (dado el gran número de disque4tes que las componían), no hacían necesario bucear tan de lleno en todo el software necesario para instalar un sistema LINUX.

A partir de 1.994-95, empezaron a circular distribuciones grabadas en CD-ROM, incorporando ya entornos de usuario gráficos (con los que estamos tan familiarizados en los sistemas operativos de las familias Windows o Macintosh). Distribuciones que se han extendido y popularizado son SLACKWARE, DEBIAN, RED-HAT... Hay muchas distribuciones derivadas de estas, como puedan ser MANDRAKE, ESWARE, COREL-LINUX, etc. No olvidemos que la mayoría de los programas de las distribuciones son software libre y pueden copiarse y difundirse libremente, bajo las condiciones de la Licencia GNU u otras similares.

Durante estos dos últimos años LINUX ha empezado a salir de los círculos informáticos primigenios y comienza a adquirir la envergadura de un sistema operativo serio y alternativo a sus homónimos comerciales, todo ello basado en una serie de hechos: por una parte el gran desarrollo de Internet, no olvidemos que LINUX surgió con la ayuda de la red y está muy orientado a ella; por otra parte la mayor facilidad de instalación y de uso, no obligando a poseer grandes conocimientos de informática para poder instalarlo y manejarlo con éxito; y por otra parte con el viraje de muchas empresas de informática que empiezan a desarrollar sus productos para este sistema operativo, como IBM, Corel, Netscape, y un largo etcétera. En 1.997 se estimaba que utilizaban LINUX unos 8 millones de usuarios en todo el mundo, siendo el crecimiento exponencial. Además está empezando a constituir una referencia obligada en las Universidades para los estudiantes de informática, ya que pueden instalar en su casa un Sistema Operativo útil para realizar todo tipo de prácticas y aprendizaje, sin coste económico alguno.

En estos dos años, Linux ha pasado de tener una breve referencia testimonial en la prensa del sector y nula presencia en la general a ser un tema bastante nombrado en la prensa escrita genérica.

El espaldarazo definitivo está llegando de la mano de algunos gobiernos europeos, que están estudiando seriamente la posibilidad de introducir en la administración el LINUX y todo tipo de software bajo Licencia Pública. No olvidemos que todo este software es esencialmente gratuito, lo que les lleva a sopesar cuidadosamente si el ahorro en licencias compensa el gasto en formación que la introducción de un sistema operativo y otros programas puede suponer.

No ha de echarse en saco roto el hecho que que existen aplicaciones ofimáticas para este sistema operativo muy parecidas a sus homólogas de otros sistemas operativos comerciales, que harían que los costes de formación de personal no fueran tan elevados, por ser muy parecida la forma de trabajar en dichas aplicaciones.

Tampoco se ha de olvidar, que aunque como todo programa informático complejo, es susceptible de contener errores, éstos pueden ser fácilmente subsanables, ya que cualquiera puede hacer las correcciones oportunas en el código fuente (recordemos sin embargo los últimos escándalos que se han producido por problemas en los módulos de cifrado de determinado software comercial). En la red existen activos grupos de discusión que constituyen en la mayoría de las ocasiones el mejor servicio técnico que un usuario pudiera soñar.

Podemos concluir diciendo que es posible que estemos ante un cambio en la forma de entender el concepto de software.

En los años 70, los ordenadores personales surgieron en los garajes de unos chicos inquietos, con muchas ganas de tener un ordenador, pero con pocas posibilidades de manejar una de las máquinas que las grandes empresas informáticas fabricaban.

En los años 90, el sistema operativo LINUX y una ingente cantidad de aplicaciones informáticas de todo tipo están surgiendo de los “garajes” de otros chicos inquietos, que quieren utilizar software de calidad y utilidad en sus ordenadores, así como modificarlo para su disfrute y utilidad, esparciendo por la red sus mejoras, y no pueden o no quieren pagar lo que los grandes fabricantes de software les piden por un código cerrado con derechos de autor, que además no se puede modificar.

Para referencias sobre LINUX, Linus Torvalds, o cualquier otro término aparecido en este artículo, recomiendo encarecidamente al lector, que si dispone de acceso a Internet, introduzca dichos términos en cualquier motor de búsqueda de la red (yahoo, lycos, webcrawler, altavista, ozu, ole...). La cantidad ingente de información que existe sobre estos temas le sorprenderan.



David Herrera Sánchez

12 de abril de 2000

''linuxero empedernido, debianita recalcitrante :-)''








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