A.D.M.

Análisis de la Encuesta de Hogares
sobre Vida Familiar INEI 1999

[Resumen]

El 19 de julio de 1999, el INEI publicó en su página web, los resultados de la "Encuesta de Hogares sobre Vida Familiar 1999", llevada a cabo sobre una muestra representativa de los 43 distritos de Lima Metropolitana y 6 del Callao.

Según el INEI (publicado al día siguiente en El Comercio y repetido el 14 de agosto) el 37.5% de las mujeres adultas, el 32.5% de las niñas y el 12% de los niños de Lima Metropolitana "(...) serían las más afectadas por la violencia familiar".

Desde entonces, estos y otros resultados están siendo usados por los grupos pro-divorcio como una de las bases de sus demandas de aprobación de la separación unilateral como causal de divorcio. Sin embargo, un análisis de la encuesta hecho por la Asociación por la Defensa de las Minorías - ADM (nov. 1999), nos presenta un panorama diferente al que se nos quiere mostrar. Desde el nombre, pasando por su contenido, metodología y resultados, la encuesta presenta contradicciones fácil y lógicamente detectables.

El Protocolo Preliminar de Investigación de la Primera Encuesta de Violencia Familiar (presentado por el INEI en febrero de 1999, a pedido de la Comisión de la Mujer, Desarrollo Humano y Deporte, del Congreso de la República) tiene como propósito "(...) disminuir la magnitud de la violencia familiar (...)", "(...) atender y sancionar la violencia familiar". Pero el contenido conceptual del Protocolo está en desacuerdo con el contenido metodológico: la encuesta que se propone sólo contempla a mujeres de 15 a 65 años del área urbana de Lima Metropolitana y el Callao.

Esta tendencia a confundir Violencia Familiar con Violencia contra la Mujer en exclusividad, presupone un sesgo peligroso en una metodología que se supone rigurosa e imparcial. Pero esto no es de extrañar, tomando en cuenta la definición de violencia (atribuída a la ONU, sin referencia bibliográfica) que presentan en su Marco Referencial: "(...) cualquier acto basado en el género que resulta en, o está asociado a, daños sexuales, psicológicos o sufrimiento para la mujer, (...)".

Si la encuesta quiere tratar sobre Violencia Familiar, ¿por qué sólo se dirige a un sector de la familia y no a todos sus miembros?

Además, hay que tener en cuenta que un 37.6% de las encuestadas eran mujeres solteras no convivientes, es decir, sin experiencia en la vida marital, excepto como hijas de familia, y un 37% eran mujeres casadas, por lo que la muestra presenta dos poblaciones claramente diferenciadas en su estado civil, las que, metodoló- gicamente, deberían ser tratadas por separado, dada la presunción de diferencias en los conceptos y opiniones que manejan. Sin embargo, los resultados se presentan en forma conjunta, como un todo homogéneo, cuando la realidad es distinta.

En cuanto a las preguntas del cuestionario, una revisión de su estructura revela que la gran mayoría son preguntas de OPINION (¿Cree ud. que...? ¿Le parece...? En su opinión ..., etc.), por lo que el resultado de dicha encuesta sólo puede ser una medida de la percepción de las encuestadas sobre la Violencia en el Hogar (lo que ellas creen que pasa) y no de lo que realmente sucede. Por ello, lo que en realidad debió publicar El Comercio fue que "el 36.5% de las mujeres encuestadas creen que las mujeres adultas son maltratadas en el hogar" o que "el 32.5% de las encuestadas creen que las niñas son maltratadas en el hogar" o que "el 12% de las encuestadas creen que los niños son maltratados en el hogar".

Uno podría preguntarse (y con razón) a quién beneficia la distorsión de la interpretación de las cifras de la encuesta.

La encuesta está dividida en 5 partes: características de la vivienda y el hogar (demográfica), características de los miembros del hogar (demográfica), la familia (percepción de la dinámica familiar por parte de la encuestada), violencia contra la mujer (percepción de la violencia), conocimiento de la ley y recursos contra la violencia familiar, y prácticas de violencia (percepción, nuevamente).

Muchas de las preguntas pueden ser consideradas como irrelevantes, pues las respuestas a elegir están condicionadas de antemano por el entorno y la presión social (ej.: ¿Qué tan importante es la familia para el desarrollo integral de la persona? Respuestas: a) Muy importante, 83.3%; b) Importante, 16.3%; c) Más o menos Importante, 0.4%; d) Poco importante, 0%; d) Nada importante, 0%). Más interesante hubiera sido conocer los hechos reales que suceden en la vida habitual de las encuestadas (ej.: en lugar de preguntar "En su opnión, ¿quién debe realizar las siguientes tareas del hogar? (sigue lista)", debió preguntarse "¿Quién realiza las siguientes tareas del hogar?").

Con relación a la violencia en sí, algunas preguntas condicionan la respuesta incluso a pesar de los resultados de preguntas anteriores. Por ej.: la pregunta ¿Qué es para usted la violencia sexual?, dió como respuestas:
a) violación sexual, 90.9 %
b) intento de violación, 11.7 %
c) roces y manoseos, 2.1 %
d) palabras obscenas, 1.9 %
e) tocar partes íntimas, 1.5 %
f) gestos obscenos, 1.1 %

Pero la siguiente pregunta -- ya preparada dentro de la encuesta - dice: ¿Cuáles de las siguuientes situaciones de violencia sexual cree usted que deben ser denunciadas a las autoridades? y sus respuestas fueron:
a) palabras obscenas, 65.4%
b) roces o manoseos, 95.5%
c) gestos obscenos, 73.0%
d) tocar partes íntimas, 98,6%
e) violación sexual, (niños/niñas/mujeres adultas), 99.5%
f) intento de violación, 99.5%

Si las encuestadas NO consideran violencia sexual a la mayoría de las acciones presentadas en las respuestas de ambas preguntas, ¿por qué se tendrían que denunciar estas mismas acciones como violencia sexual?

La encuesta ha contaminado la percepción de las encuestadas, invalidando los resultados de las preguntas.

Pero aún cuando toda la encuesta fuera 100% confiable (que no lo es), lo más serio es que si el objetivo general de la encuesta era "(...) la formulación y evaluación de políticas públicas, de iniciativas legislativas y la proposición de programas de prevención (...)", ¿podemos decir que son suficientes las CREENCIAS Y OPINIONES de tan sólo 2,500 mujeres de Lima y Callao (menos del 0.001% de la población censada en 1998) para formar la base de los mismos?





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Ultima actualización: 1 de abril de 2002