RELACIONES OBJETALES

 

     Algunos estudiosos, a diferencia de los conductistas, si están interesados en saber que es lo que pasa en esa caja negra que se encuentra entre el estímulo y la respuesta, para este estudio existen dos vertientes: la psicología del Yo, principalmente representada por Jung y Erikson, y los teóricos de las relaciones objetales.

 

     La principal diferencia entre estas dos vertientes es que, para la psicología del yo, ya nacemos con el yo, el super yo y el ego constituidos, mientras que los teóricos de las relaciones objetales nos dicen que se nace con la capacidad (biológica) para obtenerlos, y nos hablan, en referencia a la parte orgánica, de las relaciones preobjetales, considerando al objeto como un concepto que se forma.

 

     Los teóricos de las relaciones objetales nos dicen que, la construcción del objeto en la mente, es decir en el adentro, es integrada al concepto del exterior, o sea, se construye el objeto en el afuera simultaneamente.

 

     Así pues, la construcción del objeto se genera a través de la falta (necesidades como alimentación, tener frío o sueño), ya que al nacer se empieza a reaccionar tanto interna como externamente, de esta manera, las necesidades orgánicas ayudan a la formación del psiquismo, ya que los bebes asocian la satisfacción de la necesidad con la madre (quien desde fuera viene a satisfacer sus necesidades provocando que el bebé tome conciencia de que él y la madre no son uno solo).

 

     Al darse cuenta que no está pegado a la madre, el bebe comienza a tener una alucionación de la satisfacción de sus necesidades, esto lo podemos ver por ejemplo cuando un bebé tiene hambre y por momentos se chupa el dedo alucinando que es  el pecho de la madre que saciará su necesidad.

 

     De esta manera, el proceso de la satisfacción de la necesidad y el darse cuenta que la mamá y él no están fusionados nos ayuda a pasar de las relaciones preobjetales (cuando el bebe no se dá cuenta que está separado de la madre) a las relaciones objetales (donde el niño toma conciencia de que la mamá es independiente a él)

 

     Cuando el bebé se da cuenta que es distinto a la madre (su principal frontera es la piel, concepto que Freud destaca como “Yo Piel”), se rompe la diada.

 

     Una de las señales de que el bebé se da cuenta que hay algo externo a él, es el primer organizador propuesto por Spitz, es decir, la sonrisa, ya no solo como un reflejo, que se presenta aproximadamente a los tres meses de edad.

 

     Por su parte, M. Klein, a pesar de enocntrarse entre los teóricos de las relaciones objetales, nos dice que todos nacemos ya con un yo rudimentario, es decir, desconoce las relaciones preobjetales al afirmar que el bebé desde que nace tiene un concepto de sí mismo y tiene relaciones objetales, por lo que su planteamiento es muy parecido al de la psicología del yo.

 

     Por otra parte, Klein nos plantea también que el bebe tiene una necesidad, y se enoja con la madre, por lo que la ataca con orines y heces, proponiendonos también dos posiciones: la maniacodepresiva, donde el bebé cree que la mamá contraataca con el pecho perseguidor con el fin de matarlo, y la esquizoparanoide.

 

     De esta manera Klein nos habla del objeto total, es decir, cuando el pecho, que tuvo una escisión en bueno y malo, se une en un solo objeto, y que antes, el bebé se encuentra en alternancia entre el estado esquizoparaniode y el maniacodepresivo.

 

     Sin embargo, el hecho de que Klein haya realizado sus estudios con sus hijos, y que uno de ellos sea psicótico, puede reflejarse en sus teorías, aun así, la importancia de Klein radica en que lleva el psicoanálisis y la psicología al estudio directo de los niños, al igual que Anna Freud.

 

     Por su parte, Winnicott nos da los conceptos de objeto transicional y espacio transicional, y nos dice que por medio del objeto transicional el bebé cree que tiene la presencia de la mamá, que ella misma inviste en el objeto, por lo que puede ser que sea difícil separarlo del objeto, porque para el bebé indica supervivencia y seguridad, aun en la vida adulta pueden quedar vestigios de estos objetos, un ejemplo de ello son los alimentos.

 

     Así pues, la teoría psicoanalítica nos dice que no hay objeto al nacer y que se construye gracias a los sentidos, que perciben aun antes del nacimiento, un ejemplo de esto es la metacomunicación, es decir, la comunicación más arcaica y básica que se puede dar entre la madre y el bebé antes del nacimiento, por lo que se pueden construir objetos hiperarcaicos, pero la construcción del objeto como tal se dá después del nacimiento; al romperse la unidad narcisista primaria, el heredero de este narcisismo es el yo.